¿Que ha pasado con el infierno?

Vivimos en una sociedad que solo quiere oír hablar de cosas bonitas, de cuestiones que aporten felicidad y en definitiva de temas que le hagan sentir bien, aunque sea temporalmente. Pudiera darse el caso que la iglesia contemporánea cayera en la tentación de tratar solo los temas cómodos y agradables que aparecen en las escrituras y olvidar el más importante de todos que es la salvación de las almas en la vida eterna.

Para poder plantear el plan de salvación es imprescindible responder primero a la pregunta “¿De qué hay que ser salvo?” No tendría ningún sentido predicar la salvación sin explicar previamente cual es el castigo para aquellos que no serán salvos.

Los que reciben el mensaje de salvación suelen tener diferentes opiniones respecto a la cuestión del infierno. La gran mayoría afirma que el infierno es una invención humana para meter miedo o un invento de la iglesia para sacar dinero como en otras épocas. Pero lo cierto es que la Biblia habla claramente y sin tapujos sobre el infierno.

Veamos algunos textos:

“Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.

Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.

Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán, aunque alguno se levantare de los muertos.” Lucas 16:19-31

«Más os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed» Lucas 12:4-5

“Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;

y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;” 2 Pedro 2:4-9

“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual ENGAÑA AL MUNDO ENTERO; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.” Apocalipsis 12:9

“Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.” Apocalipsis 19:20

“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.” Apocalipsis 20:10

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” Apocalipsis 21:8

«Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida;

y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.» Apocalipsis 20:11-15

Reflexiones

A continuación, vamos a reflexionar y plasmar algunos pensamientos sobre estos textos.

Si estos textos no fueran verdad, y lo que presentan hubiesen sido escritos por hombres con la intención de solamente «asustar». Entonces como decían los gladiadores; «Comamos y bebamos porque mañana moriremos» Pero si son verdad, y es Dios el autor, lo más inteligente sería buscar la manera con carácter urgente de arreglarse con Dios y escapar del Juicio de condenación.

Alguien dijo: «Si acabar en el infierno fuera una posibilidad muy remota, como una en un millón, merecería la pena dar prioridad sobre cualquier asunto en esta vida para solventar no ir allí»

Estos textos de la Palabra de Dios escrita, nos han llegado de la mano de Dios a todos. Ahora te han llegado a ti, porque Dios te creó te ama y no quiere que te pierdas. Puedes creerlos o rechazarlos. Una Verdad o realidad existente, no depende de que se crea o no, existe, punto.

La existencia de Dios no depende de ser creída. ¡Existe! La prueba de que existe es que los incrédulos gastan mucha energía hablando de que Dios no existe. Es absolutamente estúpido hablar de algo que no existe. No tiene el menor sentido. La existencia de Dios no depende de que un ciego no lo crea porque no lo ve ¡Está ahí! La araña tiene un alcance de visión de un metro cincuenta. Todos los días pasa el guardabosque a un metro sesenta y no lo ve…

Igualmente, el Infierno, aunque no se crea. ¡Existe! El Juicio de cada ser humano ¡será hecho y dictada sentencia! “¡Ah! pero yo no lo creo” No importa que lo creas. Serás juzgado un día. Y si el abogado Cristo no te defiende, estás perdido con absoluta seguridad. Esta es la gran oferta de Dios Anular toda imputación y culpabilidad ¡¡AHORA!! ¡¡AHORA!! Por medio de la fe, en el pago judicial de Cristo por ti.

«Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz» Colosenses 2:14

Las condiciones a tener en cuenta

Pero esto es una amnistía legal individual, no de apropiación de masas. Además, tiene condiciones:

  • Reconocer que uno es reo de Juicio (Transgresor de la Ley de Dios. Es decir «pecador»)
  • Arrepentirse de serlo y no continuar practicándolo
  • Pedir a Dios su perdón
  • Entregar tu vida al Salvador Jesucristo
Resultado de las decisiones
  1. Habrás escapado del Juicio de condenación Romanos 8:1 dice: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.” Romanos 5:1 enseña: «Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo»
  2. Serás totalmente libre de toda atadura Juan 8:32 dice “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
  3. Obtendrás la verdadera Paz interior en tu conciencia Juan 14:27 dice “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”
  4. Tendrás vida eterna Juan 6:47 encontramos “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.”
Conclusiones

Dios no miente. Sus palabras son verdaderas. Él nos ama y nos dice la Verdad. Es más, Él es la Verdad. Fuera de Él, todo es mentira y gran fraude. Rechazarle, muestra una gran insensatez. Una gran manifestación de ignorancia y una inexplicable atrofia del instinto de conservación. Yo resolví este dilema hace 46 años. Estoy abierto a preguntas.

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